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Carmelo De Grazia Suárez Liz//
El suicidio

Es cierto que el suicidio ha sido un tema tratado desde los filósofos griegos por otros muchos autores, pero no es menos cierto que fue abordado con superficialidad y en muchos casos de forma puntual y poco seria.

Carmelo De Grazia

Algunos de estos comentarios fueron consecuencia del suicidio de destacados personajes, como Sócrates o Séneca, pero hay que esperar hasta el siglo XIX con Nietzsche, para abordar más seriamente el tema, al poner el suicidio en el epicentro de ascetismo y considerarlo no como un acto de negación de la vida sino como un acto de libertad.

Carmelo De Grazia Suárez

Yo os alabo mi muerte, la muerte libre, que viene a mí porque yo quiero “.   Así habló Zaratrusta

Damos por hecho que leyó a Schopenhauer y también damos por hecho que los autores que abordaron el tema con posterioridad también leyeron a ambos, porque a partir de entonces el suicidio da paso a la idea de la Eutanasia

Porque Nietzsche no se quedó en esa primera reflexión y en “Más allá del bien y del mal” nos dijo que ” el pensamiento del suicidio es un poderoso medio de consuelo: con él se logra soportar más de una mala noche “

Tal vez de ahí viene el interés de Émile Durkheim en su obra “El suicidio” por abordar el tema desde la perspectiva sociológica y moral, que serviría de base para los estudios modernos acerca del suicidio

Lo que lleva a Thomas Szasz (1920-2012) ha decir que el suicidio es un acto de soberanía ya que ” si los otros pueden obligarte a vivir, no eres dueño de de ti mismo y perteneces a ellos “

Pero Ronald Laing va más allá al decir que el suicidio es la consecuencia del “jaque mate” social, una situación que conduce a la locura o al suicidio, una consecuencia de vivir en sociedad

Luego los seres humanos llegan a un momento en el cual se sienten defraudados o desahuciados por sus propios congéneres, desencantados de una sociedad que se ha convertido en inútil e ingrata para su existencia, se sienten ninguneados, olvidados e incluso despreciados

Los Estados y las sociedades, no son dueáos de la vida, ni de la voluntad de los hombres

Llegan a no entender su comportamiento y el de los demás, llegan a sentirse solos frente a un mundo que no entienden o no dan por bueno, camino de la locura y la automarginación social…camino del suicidio

La vida deja de tener sentido después de muchas reflexiones, lecturas y repaso de las vivencias acumuladas, para dar paso al desencanto, al cansancio y a la falta de motivación

En las sociedades modernas y avanzadas el individualismo fomentado y la crítica desmesurada de la opinión del otro, del diferente o del contrario, lleva al laberinto de la incertidumbre, camino de la locura y el suicidio

El hombre termina por no saber reconocer que la locura campa a sus anchas, que lo bueno y lo malo coexiste en la sociedad y todos formamos parte de ella aun queriendo (o creyendo) ser diferentes

Y es aquí, donde anida la incertidumbre, la duda, la depresión el abandono de sí mismos frente a una sociedad egoísta y cicatera, que se rige por protocolos vacíos de empatía, amor, ternura y compasión por los demás

Es así como se refugian en sus mascotas millones de seres humanos, que llegan a considerar a sus animales mejores que a las personas

Y es que los que carecen de empatía carecen de inteligencia y cuando a ello se suma la carencia de una sólida cultura, se produce el naufragio del Yo, que después del naufragio, prefiere morir ahogado en la soledad de la mar inmensa

El suicidio es pues, la respuesta a una vida insatisfecha para unos y la solución final para una vida realizada que pone punto final a su existencia, la última página del último libro de su vida

Pero volvamos al principio, para suicidarse hay que tener el valor de Sócrates o de Séneca, o hay que estar tan deprimida y confusa como Marilyn Monroe, es la gran diferencia entre la incertidumbre y la consciencia

El suicidio no es un acto de heroísmo, tiene más que ver con la coherencia y la reconciliación con uno mismo, es un acto de soberanía y dignidad personal

No es cierto lo que decía Ernest Hemingway, la vida es una, sola e irrepetible, no llevamos otra en la maleta, lo que llevamos en la maleta es el lado oscuro de nuestras vidas

 

@ordosgonzalo

 

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